Después de la tormenta...

¡Hola gente!
Me parece que hace mil años que no paso por aquí, de hecho hace ya mucho que no hago una entrada al blog como es debido y creo que aún más que no hago un vídeo en mi canal de belleza de Youtube.
Las que me seguís todos los días, sobre todo por Snapchat sabéis algo más de mí, porque por el resto de redes sociales no digo nada, y lo poco que escribo es para decir lo mismo una y otra vez: que sigo aquí, con ganas aunque no suba vídeos ni de señales de vida.
De hecho, me está costando mucho escribir de este tema en este momento, ya que soy muy tímida y pudorosa, además de que pienso que a nadie le tiene por qué interesar los problemas y las historias de cada cual. Todos tenemos un mundo de problemas alrededor y tampoco es agradable contar las intimidades así como así.
Yo hoy voy a hacer un ejercicio de "libertad" y voy a comentar un poco el por qué de este tiempo fuera de esto. Espero no arrepentirme porque me cuesta la propia vida hacer esto.

Desde un tiempo hasta aquí mi mundo ha cambiado 180º para bien, aunque en realidad los cambios me cuestan un poco de asimilar, aunque en un primer momento los suela tomar bien. Pero me cuesta hacerme la idea de los cambios a mi alrededor hasta que cojo confianza y me hago a ellos.
Mi hermana siempre me ha dicho que cuando se remueven los muebles, mudanzas, cambios de habitación, organización... te remueves por dentro también, y eso precisamente creo que es lo que me ha pasado y me ha explotado por dentro.
Gracias a esto, he crecido y mejorado como nunca en mi vida, ha sido una completa revolución interior.

Sé que no sabéis nada de mi vida, yo he hecho porque no se sepa nada intentando protegerme por un lado, pero por otro es que soy muy metida hacia adentro, con muy pocas personas allegadas hablo de mis cosas y sinceramente me resulta un problema.
En general, mi vida no ha sido nada fácil pero aún así he tenido mucha suerte. A consecuencia de estas "cosas de la vida", desde que tengo 14 años padezco de ansiedad, agorafobia, además de TOC, que me ha ido mermando y consumiendo poco a poco a lo largo de mi vida. Tomé tratamiento durante un tiempo, pero no lo toleré muy bien y jamás volví a retomarla.
El TOC se produce al no llegar o tener gran ausencia de serotonina tanto dentro del cuerpo como a la hora de la alimentación. Yo por desgracia tengo problemas de estomago que hacen que a parte de no asimilar serotonina, tampoco asimilo vitaminas y minerales esenciales, y mi alimentación es bastante estricta, por lo que falta por todos lados.
Desde entonces siempre me la he pasado parcheando el problema de una u otra manera, aguantando, fingiendo estar bien, sintiéndome culpable del problema que tengo cuando en ningún momento es así, intentando llevar una vida normal y negando la existencia de problemas, tirando con mi vida como podía...
Siempre con dolores, calambres, desgana, cambios en el humor, desajustes corporales... cada vez la pelota más y más grande, más y más ansiedad. Además las circunstancias personales tampoco ayudaban a sentirme mejor.

Pero llegó el momento, ahora gracias a todos estos cambios vitales, mayor independencia, cambios de las circunstancias... en estos meses, llevo un recorrido muy positivo, de absoluta revolución interior, donde he conseguido sentirme mucho mejor tanto mentalmente como físicamente.
He tomado conciencia de mi situación y he actuado acorde a mis necesidades. Sobre todo no ningunear el hecho de tener TOC, alimentarme mejor, tomar vitaminas y complementos alimenticios diarios, llevar una vida más relajada y con menos estrés, practicar canto, pintar, crear música, hacer yoga a diario, pensamientos positivos, meditación... Eso sí, sin presionarme ni exigirme metas grandes, sino vivir el día a día sintiéndome bien conmigo misma ante todo.
Es muy complicado, y más llevar una vida "normal" pero he elegido este modo de vida y de ahí en adelante, seguir mejorando y progresando día a día.

Así que ahora estoy aquí, retomando también lo que más me gusta hacer en mi vida desde hace ya más de 5 años.
En este tiempo, aunque he estado prácticamente ausente es lo mejor que me ha podido pasar en la vida. Me siento muy orgullosa por haber llegado hasta este punto, con ilusión y ganas por seguir aprendiendo y creciendo. Ojalá pueda seguir mejorando cada día más y más a pesar de que el camino no es nada fácil. Las cosas más sencillas a veces son las más complicadas, pero son las que más merecen la pena.


Gracias por leerme.
Maty